El servicio DNS (Domain Name System o Sistema de nombre de dominio) es aquel que resuelve (o traduce) nombres de dominio – entendibles por las personas – en direcciones IP asociadas con los equipos conectados a la red; todo esto, con el propósito de poder localizar y direccionar esos equipos mundialmente. Normalmente, cada proveedor de Internet ofrece servidores para realizar esta función, aunque no siempre funcionan como debieran. Fuera de las operadoras; este servicio era, hasta hoy, un territorio liderado por OpenDNS, que es un servicio gratuito y abierto.

Google acaba de anunciar la puesta en marcha del servicio ‘Google Public DNS’, un nuevo servicio DNS “gratuito y global que puedes utilizar de manera alternativa al DNS de tu proveedor de Internet”.


Si quieres probar las nuevas DNS, solo tienes que añadir en tu dispositivo las IP: 8.8.8.8 y 8.8.4.4.
Según Google, el uso de su DNS, aumenta la velocidad de navegación en la web.

Aunque hoy, algunas personas que piensan que estamos permitiendo que Google adquiera demasiada información de nuestros hábitos de navegación por la WWW.

Aunque personalmente no creo que sea una maniobra de Google para tener más datos de nuestra navegación; ya que, al observar su política de privacidad, podremos comprobar que solamente guardan la IP durante 48 horas, no enlazan la información con el perfil de Google, y sólo aprovecharán la información agregada, con un nivel de detalle máximo “por ciudad”.

En OpenDNS han declarado que sería ingenuo pensar que Google ofrece su DNS sólo “por el bien de la web”. Opinan que muy probablemente haya un negocio de publicidad tras esto, pues cuando uno escribe una URL mal en el navegador, éste te puede reenviar a una pagina con anuncios, como ya ocurre si utilizas OpenDNS.

Más información | Google Public DNS.